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Fortalecimiento de la comprensión lectora. 1ero d secundaria

Texto 1 TrƔfico de fauna silvestre
Texto 2 Tenƭa yo trece aƱos
Texto 3 La vieja que engañó a la Muerte
Texto 4 Dafnis y Cloe
Texto 5 Un mundo feliz

(EN EL SIGUIENTE POST – PARTE 2)
Texto 6 Tropismo en las plantas
Texto 7 La llorona
Texto 8 ¿Cómo se forma un tornado?
Texto 9 Conociendo al escorpión
Texto 10 Los refranes de la abuela

Ā 

* Lee el texto y responde las preguntas, eligiendo la respuesta correcta.

TrÔfico de fauna silvestre 

Leonora Esquivel FrĆ­as

La fauna silvestre es ya, en ganancias, la tercera mercancía con la que se trafica, después de las drogas y las armas. El Worlwide Fund for Nature calcula que las bandas podrían estar ganando la asombrosa cantidad de 20000 millones de dólares al año por llevar de contrabando animales vivos y plantas exóticas a coleccionistas sin escrúpulos. A los criminales no les preocupa provocar la extinción de especies, ni que éstas sufran terriblemente durante el traslado.

Hasta 11 millones de animales se trafican cada año en América del Sur, sobre todo a Estados Unidos, donde se venden ilegalmente a coleccionistas por internet o a través de intermediarios corruptos. Muchos animales silvestres se ven amenazados por los traficantes, como monos, loros y serpientes. Se calcula que sólo 1 de cada 10 mil animales capturados para ser contrabandeados sobrevive en el viaje y se convierte en exótica mascota.

Los animales raros que sobreviven al contrabando hacen ganar mÔs a los criminales que el trÔfico de drogas. Una guacamaya azul del Amazonas se vende por 25000 dólares, y un mono tití, en peligro de extinción, por 20000. Hay bandas que combinan ambos trÔficos y esconden droga en el cuerpo de los animales. Una vez, a serpientes colombianas se les hizo ingerir bolsas de cocaína. A los aduaneros les parecieron raros los bultos en las serpientes. Lamentablemente muchas murieron por la ingestión. La rara y hermosa cacatúa negra de cola roja es un tipo de loro que por ley estÔ protegida en Australia, pero hay coleccionistas que pagan hasta 25000 dólares por un ejemplar.

Algunos animales salen por mar de puertos muy activos donde las autoridades no pueden revisar toda la carga. La policƭa vigila a los contrabandistas mediante contactos locales y registrando mercados callejeros donde se venden animales ilegalmente capturados. TambiƩn investigan a vendedores de mascotas y sitios web para descubrir a los compradores de animales.

Los contrabandistas modernos venden todo tipo de mercancía: las orquídeas exóticas son arrancadas y sacadas de Nueva Zelanda y Perú; el carísimo caviar se saca de Rusia; los tigres se matan ilegalmente y parte de su cuerpo se vende en Asia como ingrediente de remedios tradicionales; se matan elefantes y rinocerontes por el marfil de sus colmillos y para hacer medicinas.

  1. ¿CuÔl es el problema central que plantea el texto?
    A) El trƔfico de animales silvestres.
    B) La extinción de especies exóticas por su trÔfico desmedido.
    C) El uso de animales para el contrabando de cocaĆ­na.
  2. ¿CuÔntos animales capturados para ser objeto de contrabando sobreviven en el viaje para convertirse en mascotas exóticas?
    A) 1 de cada 10 mil animales.
    B) 10 de cada 10 mil animales.
    C) 1 de cada 100 mil animales.

    3. Según el texto, ¿qué animales son cazados para extraer el marfil de sus colmillos?
    A) Los leones y los rinocerontes.
    B) Los elefantes y tigres.
    C) Los elefantes y rinocerontes.

    4. En el pÔrrafo 1, ¿qué opción puede sustituir a la frase de contrabando?
    A) Ilegalmente.
    B) Legalmente.
    C) Deshonestamente.

    5. ¿En qué tipo de revista podríamos encontrar mÔs información sobre el trÔfico de fauna silvestre?
    A) En una revista de entretenimiento.
    B) En una revista de polĆ­tica.
    C) En una revista de cientĆ­fica.

    6. El maestro dejó de tarea complementar la información sobre el tema del trÔfico de fauna silvestre que se vio en clase y elaborar etiquetas para catalogar la información. ¿CuÔl de las siguientes opciones es la que mÔs se adecúa al contenido del texto anterior?

    A) Recursos renovables y no renovables
    • Clasificación de los recursos naturales.
    • Uso desmedido de los recursos renovables.
    • El ser humano y el medio ambiente.

    B) Extinción de fauna silvestre.
    • Especies mĆ”s vendidas en el mercado ilegal.
    • Acciones para prevenir y contrarrestar el trĆ”fico de fauna silvestre.
    • Mecanismos utilizados por los contrabandistas para transportar y vender plantas, animales y droga.

    C) Acciones gubernamentales para prevenir el trƔfico de animales salvajes.
    • Importancia de los recursos naturales para la supervivencia del ser humano.
    • Factores que fomentan el trĆ”fico de animales y plantas exóticas.
    • Clasificación de zonas geogrĆ”ficas con mayor Ć­ndice de trĆ”fico de fauna silvestre.

 

Tenƭa yo trece aƱos

Ella era encantadora. Ā”QuĆ© digo encantadora! Era una de las mujeres mĆ”s bonitas de ParĆ­s. Pero de eso yo no me daba cuenta. Yo la encontraba bonita –ocurrĆ­a que lo era extremadamente-. Esto no era mĆ”s que una coincidencia. TenĆ­a una sonrisa adorable y ojos acariciadores. SoƱaba con ella.

¿Decírselo? Antes la muerte. ¿Entonces? ProbÔrselo. Hacer economías durante toda la semana y cometer una locura el domingo siguiente.

Hice estas economías y cometí esta locura. Ocho francos: un enorme ramo de violetas. ”Era magnífico! Era el mÔs bello ramo de violetas que se haya visto nunca. Me hacían falta dos manos para llevarlo.

Mi plan: llegar a su casa a las dos y solicitar verla.

La cosa no fue fÔcil. Estaba ocupada. La camarera me condujo al gabinete. Se estaba peinando para salir. Entré con el corazón en un brinco.

-”Hola, pequeño! ¿Para qué quieres verme?

No se habĆ­a vuelto aĆŗn. No habĆ­a visto el ramo, no podĆ­a comprender.

-Para esto, seƱora. Y le tendƭ mis ocho francos de violetas.

-”Oh, qué bonitas!

Me pareció que la partida estaba ganada. Me había aproximado a ella, temblando.

Cogió entre sus manos mi ramo como se coge la cabeza de un niño y lo llevó a su bello rostro como para besarlo.

-”Y huele bien!

Luego, aƱadió despidiĆ©ndome: – Dale las gracias de mi parte a tu papĆ”.



1. ¿Por qué se deduce que el niño no quiere decirle a la señora lo que siente por ella?

A) Porque se siente intimidado ante su belleza.
B) Porque es muy tĆ­mido.
C) Porque es menor que ella.

2. Los siguientes son acontecimientos presentes en el relato anterior. ¿CuÔl opción señala el orden correcto en que ocurren estos hechos?

[1] La seƱora agradece al niƱo el ramo.
[2] El niƱo ahorra y compra un ramo de violetas.
[3] La camarera lleva al niƱo hasta donde estƔ la seƱora.
[4] El niño piensa cómo probarle a la señora lo que siente.

A) 4, 2, 3, 1.
B) 4, 3, 1, 2.
C) 1, 2, 3, 4.

3. La frase ā€œhacer economĆ­asā€ se refiere a:
A) ahorrar.
B) hacer cuentas.
C) vender.

4. ¿Dónde se desarrolla la historia?
A) En Italia.
B) En Valencia.
C) En ParĆ­s.

5. ¿CuÔl de las siguientes opciones hace referencia a una opinión?
A) Y le tendĆ­ mis ocho francos de violetas.
B) Yo la encontraba bonita.
C) Mi plan: llegar a su casa a las dos y solicitar verla.

6. ĀæPor quĆ© el niƱo menciona que ā€œle hacĆ­an falta dos manos para llevar el ramoā€?
A) Porque necesitaba las manos de alguien mƔs para poder cargar el ramo.
B) Porque el ramo era enorme y apenas podĆ­a sostenerlo con ambas manos.
C) Porque no tenĆ­a manos y no podĆ­a cargar el ramo.

7. La expresión ā€œojos acariciadoresā€ da a entender que:
A) los ojos de la mujer tenƭan largas pestaƱas.
B) los ojos de la mujer reflejaban paz.
C) los ojos de la mujer eran bonitos.

8. De acuerdo a sus caracterĆ­sticas, este texto es de tipo:
A) argumentativo.
B) descriptivo.
C) narrativo.

La vieja que engañó a la Muerte


Puede ser verdad, puede que no lo sea, pero habĆ­a una vez una vieja muy vieja.
Era realmente muy pero muy vieja, mÔs vieja que el jardinero que plantó el primer Ôrbol del mundo. Sin embargo, estaba llena de vida y la idea de morir le quedaba muy lejos. Se pasaba el día atareada en su casa lavando, limpiando, guisando, cosiendo, planchando y quitando el polvo, como si fuese una joven ama de casa.
Pero, un día, la Muerte se acordó de la vieja y fue a llamar a su puerta. La anciana estaba haciendo la colada* y dijo que, justo en ese momento, no podía irse. Aún debía aclarar, estrujar, hacer secar y planchar su ropa. Aun dÔndose prisa, pensaba que estaría lista, en el mejor de los casos, a la mañana siguiente; por tanto, la muerte haría mejor en volver un día después.
-EspĆ©rame, entonces, maƱana a la misma hora- dijo la Muerte, y escribió con tiza en la puerta: ā€œMaƱanaā€.
Al día siguiente, la Muerte volvió para llevarse a la vieja.
-Pero, señora Muerte, sin duda usted se ha equivocado. Mire la puerta y verÔ cuÔl es el día fijado para venir a buscarme- observó la vieja.
La Muerte miró la puerta y leyó: ā€œMaƱanaā€.
-EstĆ” claro, pues –aƱadió la vieja-. Tiene que venir maƱana, no hoy.
La Muerte fue al día siguiente. La vieja la recibió con una sonrisa y le dijo: -Pero, señora Muerte, usted se ha equivocado otra vez. ¿No recuerda que usted misma escribió en la puerta que vendría mañana y no hoy?
Y así la historia continuó durante todo un mes. Pero la Muerte acabó por cansarse. El último día del mes le dijo: -”Me estas engañando, vieja! Mañana vendré a buscarte por última vez. ”Recuérdalo bien!- dijo. Borró de la puerta lo que ella misma había escrito y se fue.
La vieja, en ese momento, dejó de sonreír. Pensó mucho, porque quería encontrar otra manera de engañar a la muerte. No pegó ojo en toda la noche, pero no llegó a idear nada.
-Me esconderé en el barrilito de la miel- se decía la vieja-, ”Seguramente la Muerte no me encontrarÔ ahí dentro!-. Y se escondió en el barrilito de la miel, dejando fuera sólo la nariz. Pero de repente pensó: -”Por el amor de Dios, la Muerte es astuta! ”Me encontrarÔ en el barrilito de miel y me llevarÔ consigo!
Salió del barril y fue a esconderse en una cesta llena de plumas de ganso. Pero de repente pensó: – Ā”Por el amor de Dios, la Muerte es astuta! Me encontrarĆ” tambiĆ©n en la cesta-. En el momento en que salĆ­a de la cesta, la Muerte entró en la habitación. Miró a su alrededor y no llegó a ver a la vieja por ninguna parte. En su lugar vio una figura terrible, espantosa, toda cubierta de plumas blancas y con un lĆ­quido espeso que se escurrĆ­a por su cuerpo. No podĆ­a ser un pĆ”jaro, tampoco una persona, era, sin duda, algo terrible de ver. La muerte se asustó tanto que puso sus pies en polvorosa, huyó y nunca mĆ”s volvió a buscar a la vieja.

Herrera, Ana Cristina; Besora Ramón ā€œ25 cuentos populares de miedoā€; p.p 73-74. Editorial Siruela/Aura


1. Según el texto, la vieja era mÔs vieja que:
A) el primer Ôrbol que se plantó en el mundo.
B) el jardinero que plantó el primer Ôrbol del mundo.
C) el primer jardinero que nació en el mundo.

2. La oración ā€œhaciendo la coladaā€ se refiere a:
A) lavar la ropa.
B) preparar la comida.
C) planchar la ropa.

3. ¿Por qué la muerte no podía llevarse a la vieja?
A) Porque la vieja se resistĆ­a a irse con ella.
B) Por el letrero de ā€œmaƱanaā€ en la puerta.
C) Porque la vieja borró el letrero que indicaba cuÔndo podría llevÔrsela.

4. ¿Qué día la Muerte regresaría definitivamente por la vieja?
A) El Ćŗltimo dĆ­a del mes.
B) El primer dĆ­a del siguiente mes.
C) En los primeros dĆ­as del mes.

5. En el pÔrrafo 4, ¿cuÔl de las palabras subrayadas es esdrújula?
A) Tiza.
B) EspƩrame.
C) Escribió.

6. El que la Muerte se alejara por el susto que se llevó al ver a la vieja disfrazada de un ser terrible, fue resultado de:
A) un plan.
B) una coincidencia.
C) un truco.

7. La vieja que engañó a la Muerte, es una oración:
A) simple.
B) compuesta.
C) yuxtapuesta.

8. La expresión ā€œno pegó ojo en toda la nocheā€, hace referencia a:
A) que la vieja no pudo dormir.
B) que la vieja no quiso dormir.
C) que la vieja no cerró los ojos.

Dafnis y CloeĀ 

(Fragmento)


Al día siguiente, de vuelta en la pradera, Dafnis, sentado, según solía, al pie de una encina, tocaba la flauta, a par que miraba sus cabras, encantadas, al parecer, con el dulce sonido. Cloe, sentada asimismo a la vera de él, miraba sus ovejas y corderos; pero miraba mÔs a Dafnis.
Y otra vez le pareció hermoso tocando la flauta, y creyó que la música le hermoseaba, y para hermosearse ella tomó la flauta también. Quiso luego que volviera él a bañarse y le vio en el baño, y sintió como fuego al verle, y volvió a alabarle, y fue principio de amor la alabanza.
NinfaĀ candorosa, criada en los campos, no se daba cuenta de lo que le pasaba, porque ni siquiera habĆ­a oĆ­doĀ mentarĀ el amor. SentĆ­a inquietud en el alma; no podĆ­a dominar sus ojos y hablaba mucho de Dafnis.
No comía de día, velaba de noche y descuidaba sus ovejas; ya reía, ya lloraba; si dormía, se despertaba de súbito; su rostro se cubría de palidez y luego ardía de rubor. Nunca se agitó mÔs becerra picada del tÔbano.
AcontecĆ­a a veces que ella a sus solasĀ prorrumpĆ­aĀ en estas razones: ā€œEstoy mala e ignoro mi mal; padezco y no me veo herida; me lamento y no perdĆ­ ningĆŗn corderillo; meĀ abrasoĀ y estoy sentada a la sombra. Mil veces me clavĆ© las espinas de losĀ zarzalesĀ y no llorĆ©; me picaron las abejas y pronto quedĆ© sana. Sin duda que esta picadura de ahora llega al corazón y es mĆ”s cruel que las otras. Si Dafnis es bello, las flores lo son tambiĆ©n; si Ć©l canta lindamente, no cantan mal lasĀ avecicas. ĀæPor quĆ© pienso en Ć©l y no en las avecicas y en las flores? Ā”Quisiera ser una flauta para queĀ infundieseĀ en mĆ­ su aliento! Ā”Quisiera ser un cabritillo para que me tomara en sus brazos! Ā”Oh, agua perversa, que a Ć©l sólo haces hermoso y me lavas en balde! Yo me muero, queridas Ninfas. ĀæCómo no salvĆ”is a la doncella que se crió con vosotras? ĀæQuiĆ©n os coronarĆ” de flores despuĆ©s de mi muerte? ĀæQuiĆ©n tendrĆ” cuidado de los pobrecitos corderos? ĀæA quiĆ©n encomendarĆ© miĀ parleraĀ cigarra, que cogĆ­ con tanta fatiga y que solĆ­a cantar en la gruta para que yo durmiese la siesta? En vano canta ahora, pues yo velo, gracias a Dafnisā€.
AsĆ­ padecĆ­a, asĆ­ se lamentaba Cloe, procurando descubrir el nombre de Amor.
Entre tanto, Dorcon, el boyero que sacó del hoyo a Dafnis y al macho, mozuelo ya con barbas y harto sabido en cosas de Amor, se había prendado de Cloe desde el primer día, y como mientras mÔs la trataba mÔs se abrazaba a su alma, resolvió valerse de regalos o de violencia para lograr sus fines. Fueron sus primeros presentes, para Dafnis, una zampoña que tenía nueve cañutos ligados con latón, y no con cera, y para Cloe la piel de un cervatillo, esmaltada de lunares blancos, para que la llevase en los hombros, cual suelen las bacantes.

Secretaria de Educación Pública. (2006). Español 1 Vol. II Telesecundaria, pp. 75.



1. ¿Quién es el personaje femenino de la historia?

A) Dafnis.
B) Cloe.
C) Dorcon.

2. En el pĆ”rrafo 3, la palabra ā€œmentarā€ puede ser sustituida por:
A) mencionar.
B) lamentar.
C) padecer.

3. En el pƔrrafo 5, la palabra matorrales puede sustituir a:
A) flores.
B) zarzales.
C) espinas.

Ā 4. SegĆŗn el texto, Cloe fue picada por:
A) las abejas.
B) los abejorros.
C) las avispas.

5. En el pĆ”rrafo 7, la frase ā€œme abraso y estoy sentada a la sombraā€, hace referencia a una:
A) metƔfora.
B) ironĆ­a.
C) hipƩrbole.

6. De acuerdo al texto, ¿por qué Cloe ignoraba el mal que le aquejaba?
A) Porque nunca antes se habĆ­a enamorado y no conocĆ­a ese sentimiento.
B) Porque tenĆ­a un dolor que nunca habĆ­a experimentado.
C) Porque no recordaba cuƔl era la causa de su dolor.

7. ¿CuÔl es el punto central de la historia?
A) El amor de Cloe por Dafnis.
B) El cuidado de las ovejas.
C) La hermosura de Dafnis.

8. ¿Qué es lo que Cloe estÔ procurando descubrir?
A) El amor que siente por Dafnis.
B) La forma de enamorar a Dafnis.
C) Lo hermoso que es Dafnis.



Un mundo feliz Aldous Huxley

(Fragmento)


Mr. Foster se quedó en la Sala de Decantación. El D.I.C. y sus alumnos entraron en el ascensor mÔs próximo, que los condujo a la quinta planta. Guardería infantil. Sala de Condicionamiento NeoPavloviano, anunciaba el rótulo de la entrada.
El director abrió una puerta. Entraron en una vasta estancia vacía, muy brillante y soleada, porque toda la pared orientada hacia el Sur era un cristal de parte a parte.
Media docena de enfermeras, con pantalones y chaqueta de uniforme, de viscosilla blanca, los cabellos asépticamente ocultos bajo cofias blancas, se hallaban atareadas disponiendo jarrones con rosas en una larga hilera, en el suelo. Grandes jarrones llenos de flores. Millares de pétalos, suaves y sedosos como las mejillas de innumerables querubes, pero de querubes, bajo aquella luz brillante, no exclusivamente rosados y arios, sino también luminosamente chinos y también mexicanos y hasta apopléticos a fuerza de soplar en celestiales trompetas, o pÔlidos como la muerte, pÔlidos con la blancura póstuma del mÔrmol. Cuando el D.I.C. entró, las enfermeras se cuadraron rígidamente.
—Coloquen los libros —ordenó el director.
En silencio, las enfermeras obedecieron la orden. Entre los jarrones de rosas, los libros fueron debidamente dispuestos: una hilera de libros infantiles se abrieron invitadoramente mostrando alguna imagen alegremente coloreada de animales, peces o pƔjaros.
—Y ahora traigan a los niƱos. Las enfermeras se apresuraron a salir de la sala y volvieron al cabo de uno o dos minutos. Cada una de ellas empujaba una especie de carrito de tĆ© muy alto, con cuatro estantes de tela metĆ”lica, en cada uno de los cuales habĆ­a un crĆ­o de ocho meses. Todos eran exactamente iguales (un grupo Bokanowsky, evidentemente) y todos vestĆ­an de color caqui, porque pertenecĆ­an a la casta Delta.
—Pónganlos en el suelo. Los carritos fueron descargados.
—Y ahora sitĆŗenlos de modo que puedan ver las flores y los libros.
Los chiquillos inmediatamente guardaron silencio, y empezaron a arrastrarse hacia aquellas masas de colores vivos, aquellas formas alegres y brillantes que aparecían en las pÔginas blancas. Cuando ya se acercaban, el sol palideció un momento, eclipsÔndose tras una nube. Las rosas llamearon, como a impulsos de una pasión interior; un nuevo y profundo significado pareció brotar de las brillantes pÔginas de los libros. De las filas de críos que gateaban llegaron pequeños chillidos de excitación, gorjeos y ronroneos de placer.

Recuperado el 21 de febrero de 2011, de http://alejandria.nidaval.com/scripts/Editorial.dll?SE=2_1_0_T3_A184_190



1. En el pĆ”rrafo 2, el enunciado ā€œEl director abrió una puertaā€ es:
A) unimebre.
B) bimembre.
C) compuesto.

2. ApegƔndose al contexto del pƔrrafo 3, la palabra viscosilla puede sustituirse por:
A) gelatina.
B) color.
C) tela.

3. ¿Qué podemos deducir a partir de la lectura de este texto?
A) Que la historia se desarrolla en un lugar en el que se hacen experimentos con bebƩs.
B) Que la historia se desarrolla en un lugar donde se pueden adoptar bebƩs.
C) Que la historia se basa en bebƩs superdotados, que pueden leer desde los 8 meses.

4. En el pĆ”rrafo 4, la oración ā€œColoquen los librosā€ es:
A) exclamativa.
B) imperativa.
C) declarativa.

5. GuarderĆ­a es una palabra:
A) aguda.
B) grave.
C) esdrĆŗjula.

6. Por sus caracterĆ­sticas, Un mundo feliz corresponde a una:
A) fƔbula.
B) novela.
C) canción.

7. En el texto, ¿con qué se compara a los pétalos de las rosas?
A) Con mejillas de Ɣngeles.
B) Con terciopelo.
C) Con algodón.

8. Según el texto, ¿cómo llamaron la atención de los bebés?
A) Con flores y libros.
B) Con mĆŗsica.
C) Con rosas.

El Cuadernillo de actividades para el fortalecimiento de la comprensión lectora. Primer grado de secundaria fue desarrollado por la Dirección de Medios y Métodos Educativos, de la Dirección General para la Pertinencia y la corresponsabilidad de la Educación, Secretaría de Educación de Guanajuato.

(EN EL SIGUIENTE POST – PARTE 2)
Texto 6 Tropismo en las plantas
Texto 7 La llorona
Texto 8 ¿Cómo se forma un tornado?
Texto 9 Conociendo al escorpión
Texto 10 Los refranes de la abuela

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